El pasado fin de semana se iniciaba la veda en Castilla-La Mancha, tanto para caza mayor como menor, con unas expectativas desiguales, pues si en caza menor, la reina del campo, la perdiz roja, no pasa por buenos momentos, en mayor, hay abundancia de ciervos y gamos, aunque ello redunda en una menor calidad de los trofeos.
La importancia del sector cinegético en Castilla-La Mancha viene dada por el número de hectáreas dedicadas a la actividad —siete millones—, las licencias expedidas —200.000—, las piezas cobradas —40.000 en caza mayor y 3.000.000 en menor—, los empleos —5.000 puestos de trabajo directos— o la facturación anual, que ronda los 240 millones de euros. Ante la magnitud de la cifras, no cabe duda que se trata de un sector con una gran influencia socioeconómica en la región y son muchos los pueblos que esperan con impaciencia la llegada del mes de octubre para que comience la temporada.
De cómo se presenta la temporada, tanto en caza mayor como en menor, ha hecho un balance el presidente de la Federación de Caza de Castilla-La Mancha, Juan de Dios García, quien mostraba su preocupación por el descenso del número de ejemplares de perdiz roja que se ha registrando en los últimos años en la práctica totalidad del territorio castellanomanchego como consecuencia de varios malos períodos de cría de esta especie cinegética.
Por este motivo, auguraba que la temporada será muy desigual en cuanto a caza menor, motivado, especialmente, por la irregular presencia de perdiz roja. Según García, desde hace varios años la cría de perdiz no es buena y, en consecuencia, las polladas han registrado un descenso en el número de ejemplares.
Para el representante de los cazadores castellano-manchegos este hecho es «preocupante» y se debe principalmente a que la primavera lluviosa y fría no fue favorable para garantizar una buena cría de esta especie.
En relación con el conejo de campo, la temporada será también desigual, pues su presencia pasa de ser muy abundante en determinadas zonas y áreas de la comunidad a, prácticamente, no estar presente en otras.
En cuanto a caza mayor, Juan de Dios García indicó que creen que la calidad de los trofeos, en el caso del ciervo y el gamo, puede ser menor con respecto a otras temporadas, por el hecho de que el número de ejemplares es más abundante que otros años.
En cuanto a jabalí, volverá a ser la pieza cinegética más abundante en todo el territorio de la región, donde se podrán cazar con facilidad en la práctica totalidad de las provincias.
No se salva de la crisis
Aún cuando algunas especies escasean, en general se prevé una buena temporada en cuanto al número de piezas. Este año, al igual que ocurrió ya el anterior, el mayor problema se produce en la repercusión directa que está teniendo la crisis económica en la actividad cinegética, hasta tal punto, asegura Juan de Dios García, que se están registrando la mitad de solicitudes para participar en las monterías sociales.
Dijo que es significativo que este año en la Federación se están recibiendo ofertas de empresas cinegéticas y establecimientos hoteleros para que sean divulgadas entre los cazadores, un hecho que en años anteriores no sucedía, y pone de manifiesto que el sector tiene que buscar nuevas fórmulas comerciales para intentar hacer frente a la actual situación de crisis económica.
El presidente de la Federación de Caza de Castilla-La Mancha reiteró el malestar que los cazadores mantienen con las entidades bancarias CCM y Caja Rural por su política de cobrar «tasas abusivas» por la tramitación de licencias de caza que, en algunos casos, llega a duplicar el propio precio de la licencia.
Lamentó, además, que el acuerdo que existía entre los colegios de veterinarios en las provincias de Albacete y Cuenca para pactar el precio de los servicios que este colectivo cobraba en monterías sociales se haya roto. Ante esta situación, la Federación de Caza ha instado a las distintas sociedades de cazadores de las provincias afectadas, a que cuando organicen monterías sociales, pacten con «veterinarios conocidos» los precios del servicio, ya que, en estos casos, éstos no tienen la obligación de contar con el visado de su propio colegio.
Y ante el inicio de la temporada, Ecologistas en Acción ha hecho un llamamiento a los cazadores para que «se conciencien de la necesidad de respetar a los no cazadores y de evitar actuaciones que pongan en peligro al resto de usuarios de la naturaleza o que impiden el ejercicio de los derechos de libre tránsito por lugares públicos.
Pilar Hernández, ABC.es
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